Top
  >  Ruta65   >  Viacrucis, el sendero del santuario secreto.

#Meta #Cundinamarca #Casanare

En las montañas del municipio de Restrepo en el departamento del Meta y a 800 metros de altitud se esconde un hermoso mirador que promete postales extraordinarias. 

A tan solo 15 minutos en vehículo del casco urbano del municipio de Restrepo Meta se encuentra la vereda Mira lindo, punto de partida y primera base del sendero viacrucis, y aunque su nombre suene desafiante su origen radica en el uso que tiene en semana santa puesto que allí se realiza el famoso y tradicional viacrucis del viernes santo. 

Esta escarpada ruta nos llevará a pie y con actividad física garantizada a lo que localmente se conoce como “Mirador y/o santuario de la virgen del Carmen”. Mas allá de lo retador que parezca transitar a pie por lo que podría considerarse un camino de herradura, la recompensa que significa vislumbrar la llanura desde el punto de acceso público más alto de Restrepo, no tiene precio. 

Para llegar a nuestro destino debemos ubicarnos en la Carrera 5 (avenida principal) a la altura de la calle 6 en el Municipio de Restrepo Meta, una vez allí, tomamos la calle 6 en sentido sur norte y posteriormente subimos por la calle 5 en dirección a las montañas terminando en la carrera 10. Desde ese punto continuamos el recorrido por la vía rural que conecta con el final de la calle 5, avanzamos aproximadamente 2 kilómetros sin tomar ningún desvió para finalmente desembocar en la vereda Miralindo, en donde un imponente puente colgante peatonal se erige sobre el cauce de la quebrada salinas confirmándonos que no estamos en el lugar equivocado.  

Cruzar el puente no es la primera postal extraordinaria, de hecho, el recorrido desde el casco urbano hasta la vereda ya es por sí mismo algo increíble. Mesetas, planicies, vegetación nativa y una hermosa vista desde los pies de la montaña son un abrebocas de las maravillas que se esconden al otro lado del puente colgante.  

Tras hacerlo nos encontraremos con un camino que, según los locales, termina en un solo lugar, el santuario, sin embargo, para llegar a él tendremos que atravesar el bosque tomando como referencia diversas señales que nos irán mostrando el camino. En los primeros diez metros encontraremos la primera señal, un aviso con el numero uno romano y una imagen de Cristo cargando la cruz, en efecto, las estaciones del viacrucis representadas a través de estas icónicas imágenes serán la hoja de ruta que, con conteo de estaciones incluido, nos irán guiando hasta el final del destino. 

Con cada paso que demos, estaremos más cerca de la siguiente señal, y es que de estas quince estaciones más de la mitad parecen emerger desde dentro de las montañas, reflejando en cada parada diversas percepciones del bosque, desde espacios cubiertos con un techo de hojas, hasta despejados claros tapizados con extensas zonas de pastoreo, desde pequeñas quebradas y riachuelos que arrullan con el sonido del agua, hasta el imponente cañón del rio salinas que intimida hasta al más experimentado.  

El sudor se hará presente y la sed empezará a ser evidente, después de todo, nadie dijo que subir caminando al punto más alto de un municipio iba a ser sencillo, no obstante, es un pequeño precio a pagar teniendo en cuenta que el cantar de las aves, la frescura del bosque, el olor de la naturaleza y el agua cristalina no se pueden experimentar en un solo lugar todos los días.  

Luego de 45 minutos de recorrido, diversos tipos de suelo y algunas paradas para hidratación llegaremos la estación número 15, no obstante, si al mirar alrededor el misterioso santuario no aparece por ningún lado, no se preocupen, pues aquí es donde el “secreto” aparece. Esta ruta no solo alberga 15 estaciones de viacrucis, de hecho, este sendero cuenta con dos viacrucis en todo el recorrido, es decir 30 estaciones, pero guarden la calma, este último durará la mitad de tiempo y esconde lo que desde temprano se ha estado buscando. 

Este tramo presenta los aspectos más interesantes del recorrido debido principalmente al cambio de terreno que se presenta en el camino, en este punto se pasa de un sendero de tierra suelta a uno de piedra formado de manera natural. Saltando de uno al otro y ascendiendo con constancia lograrán identificar lo que parecen escalones, y así habrán llegado al tramo final del recorrido. 

Tras subir los ultimo escalones de concreto, la montaña se abre y el claro aparece. Con la presencia de una enorme cruz ubicada en lo que parece ser un altar, diversos simbolismos religiosos como ofrendas, camándulas, cruces y la tradicional gruta con la imagen de la virgen del Carmen, entenderán que han coronado la etapa de montaña, arribando finalmente a este espacio de contemplación y tranquilidad. 

Con la intimidante vista panorámica de la llanura y del municipio de Restrepo frente a sus ojos la relevancia de lo que acaban de hacer cobrará sentido, y es que escalar a más de 800 metros de altura, descubrir un hermoso espacio de paz y contemplación, volver a nuestras raíces naturales y por qué no, escapar por unas pocas horas de la urbe que a veces nos hace olvidar de las bellezas que se esconden en la diversa geografía colombiana, los harán sentir orgullosos de lo que acaban de hacer.  

Si deciden emprender esta aventura no olviden hacerlo con la guía y/o apoyo de un operador turístico certificado que pueda ofrecerles seguro contra accidentes. 

Buena suerte viajeros y recuerden que la Ruta 65 y sus innumerables aventuras, delicias y bellezas los esperan.  

IMG_1657